La totalidad de las obras expuestas proceden de las colecciones del IAACC Pablo Serrano y podrán visitarse hasta el próximo 28 de mayo

El Museo de Teruel sigue adelante con más ahínco si cabe con su objetivo principal en materia expositiva: mostrar la historia de nuestra provincia desde la antigüedad hasta casi nuestros días en la muestra fija, al tiempo que atrae a sus instalaciones exposiciones temporales diversas y de notable calidad que pretenden mostrar la gran cantidad de propuestas existentes en el panorama cultural.

Este jueves se inaugura en el centro expositivo de la Diputación Provincial de Teruel la muestra “Conciencia perceptiva. Arte Concreto español en la Colección Escolano”, que permite acercar esa manifestación artística en ocasiones tan desconocida pero que tuvo en nuestro país a varios de sus exponentes más destacados. Una exposición que podrá visitarse hasta el próximo 28 de de mayo y cuyo título (“Conciencia perceptiva”) alude, por un lado, a la teoría asociada al arte óptico y, por otro, al papel del coleccionista Román Escolano como ejemplo de espectador activo.

Para la presentación de los detalles de la nueva propuesta cultural del Museo de Teruel han estado presentes este jueves el diputado delegado del Museo de Teruel, Juan Carlos Gracia Suso, el director del centro cultural turolense, Jaime Vicente, y el director del IAACC Pablo Serrano, Julio Ramón Sanz, que ha destacado que la totalidad del material expuesto procede de las colecciones conservadas en dicho museo. Más concretamente, ha relatado que la parte fundamental corresponde a la Colección Escolano, pero se suman importantes aportaciones del legado de Pablo Serrano, Salvador Victoria, más una donación realizada al Gobierno de Aragón por Manuel Barbadillo.

En cifras, se trata de un total de cincuenta obras entre las que destacan autores de la categoría de Eusebio Sempere, Abel Martín, Francisco Sobrino, Andreu Alfaro, José María Yturralde, Manuel Barbadillo, Gustavo Torner, Salvador Victoria o Elena Asins, entre otros. A ello se le añade a su vez una selección de documentos de la época, catálogos o folletos, todos ellos procedentes del archivo del IAACC, que también se vio enriquecido por la donación de Román Escolano.

Con esta muestra “de innegable calidad e interés”, Gracia Suso ha puesto énfasis en el trabajo que lleva a cabo el Museo de Teruel en su atracción de notables exposiciones temporales y que se ve ejemplificado con ésta, relativa al Arte Concreto español. “Un movimiento artístico muy diferente a las diversas manifestaciones que hemos expuesto en los últimos meses y con los que seguimos profundizando en el objetivo de mostrar representaciones variadas y de calidad del arte no sólo turolense, sino también nacional”, ha explicado.

Para el diputado delegado, esta muestra va a posibilitar “conocer el trabajo de artistas españoles muy destacados en la materia pero también de turolenses que tuvieron mucho que decir en ese movimiento”, lo que evidencia que Teruel “es cuna de artistas de gran calidad en muchas manifestaciones artísticas”, además de “un territorio muy dinámico en lo cultural”.

Por su parte, Jaime Vicente ha subrayado que la exposición “Conciencia perceptiva” posibilita “conocer un movimiento artístico muy importante como es el arte concreto”. En ese sentido, ha añadido que “desarrollado fundamentalmente a partir de 1930 y vinculado con la abstracción geométrica, se caracteriza por su racionalidad, considerando que la expresión universal del arte, lejos de la representación orgánica y figurativa, se alcanza por medio de colores primarios y formas geométricas rotundas, y estructurando las obras sobre esquemas matemáticos que forman series compositivas con variaciones de forma y color”.

Un movimiento que, ha complementado, “recoge las influencias de la abstracción más radical y que, a la vez, puede considerarse como el precedente del op-art y de las manifestaciones artísticas actuales basadas en la utilización de medios tecnológicos”.

ARTE CONCRETO EN LA OBRA GRÁFICA

El Arte Concreto, con sus derivaciones específicas (arte óptico y cinético), nace como un movimiento internacional, y como tal, incorpora también a un cierto número de artistas españoles. Entre los pioneros de las vanguardias de postguerra destacan nombres como Sempere y Abel Martín, pero el movimiento incorpora a miembros de la llamada ‘Nueva generación’, surgida en los años setenta: Elena Asins, Manuel Barbadillo o Yturralde. Se suman otros artistas, a quienes no se puede calificar en puridad como ‘normativos’ o ‘concretos’, pero sí de vocación constructiva como Gustavo Torner o Salvador Victoria.

Las ediciones múltiples y, en especial, la serigrafía fueron un medio privilegiado para estos creadores, que recurren además, de forma temprana, las nuevas tecnologías informáticas, formándose un núcleo muy activo en torno al Centro de Cálculo de la Universidad madrileña. La exposición incluye una pieza muy temprana, creada por Manuel Barbabillo en 1969 con una impresora IBM.

Atento a los desarrollos más avanzados de su tiempo, el coleccionista aragonés Román Escolano, pudo adquirir algunas de las ediciones más representativas de este movimiento en su fase más temprana.

La presentación de las obras quiere dar cuenta del contexto en que se producían y distribuían. Se da prioridad a la presentación de las carpetas completas, que deben leerse como obras en sí mismas, acompañadas casi siempre por textos, vinculados estos en ocasiones a los movimientos paralelos de la poesía concreta.

ABEL MARTÍN

Uno de los protagonistas de la muestra es el artista y serígrafo turolense Abel Martín (Mosqueruela, 1931 – Madrid, 1993), cuyo buen hacer está detrás de alguna de estas carpetas, y del que se presenta también una carpeta propia. Se trata del introductor de esta técnica en nuestro país, tras haber aprendido serigrafía en París entre 1958 y 1960 de la mano de Wilfredo Arcay.

Esta exposición permite admirar la carpeta de Eusebio Sempere “Las cuatro estaciones”, de 1965, con textos del turolense Pedro Laín Entralgo. Se trata de cuatro serigrafías, estampadas junto a Abel Martín, y que marcan un antes y después de esta técnica, por su precisión y exquisitez.

También es fruto del mismo tándem “La Alhambra” de 1977, obra de madurez que incluye un revelador juego de pruebas que nos permite apreciar el modo en que se suman las diversas tintas a una misma serigrafía. Esta carpeta contiene dos tipos de imágenes, unas que reivindican el arte geométrico islámico (tan cercano al mudéjar aragonés), y otras de carácter evocativo, donde llegan a utilizarse hasta veinte tintas diferentes sobre un mismo papel.

Abel Martín colaboró con muchos otros artistas, entre ellos, uno de los fundadores del Grupo de Cuenca, Gustavo Torner. Con él realizó otra obra delicada y bellísima, una carpeta que acompaña a fragmentos de Heráclito.

Muy curiosa, por estar estampada sobre cartulina negra, es una carpeta propia, creada y estampada por Abel Martín en 1968. Su título es “Metempsicosis” y es fruto de la colaboración con el compositor Tomás Marco, autor de los poemas visuales que se intercalan con las serigrafías.

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