Los representantes de las tres instituciones plantean sobre un mapa el recorrido de la futura autovía que desean reclamar al Ministerio de Fomento


Los representantes de las Diputaciones provinciales de Guadalajara, Teruel y Tarragona han coincidido hoy en señalar la futura autovía sobre la N-211 hasta el Mediterráneo como “una oportunidad de desarrollo” para sus respectivos territorios.

El presidente y el vicepresidente primero de la Diputación de Teruel, Ramón Millán y Joaquin Juste respectivamente, han mantenido esta mañana una reunión de trabajo con el presidente de la Diputación de Guadalajara, José Manuel Latre, y el diputado de Promoción Económica de la Diputación de Tarragona, Juan José Malrás.

Todos ellos han coincidido en la reivindicación de convertir en autovía las actuales nacionales 211 y 420 que uniría Madrid con el puerto de Tarragona pasando por Guadalajara, Alcolea del Pinar, Monreal del Campo, Alcañiz, Calaceite, Reus y Tarragona.

“Nuestra obligación es demostrar la viabilidad de esta vía y creo que tenemos argumentos suficientes”, ha dicho Ramón Millán. “El principal -ha proseguido- es la lucha contra la despoblación que las tres provincias compartimos como problemática y que tiene en la mejora de las infraestucturas la parte mas importante además de la necesidad que tiene Tarragona y el resto de las zonas afectadas de contar con una comunicación entre el centro de España y el Mediterráneo más ágil y rápida que en la actualidad”.

El presidente de Guadalajara, José Manuel Latre, ha hecho hincapié también en la defensa de la España interior y más despoblada, motivo que se defiende con esta futura vía. “Estamos viviendo unos tiempos muy duros por la despoblación, con pueblos que sufren de envejecimiento, de baja natalidad y de descenso de la población y que podría frenarse con incentivos como es la creación de redes de comunicación como ésta que conectarían el interior de la Península con Tarragona y que además, incentivaría más el desarrollo económico e industrial de estas zonas además de otorgar más seguridad, conocimiento de nuestros pueblos y generación de empleo que es al fin y al cabo de lo que también estamos hablando”, ha dicho Latre.

El diputado de Promoción Económica de la Diputación de Tarragona, Juan José Malrás, por su parte, ha defendido este eje por motivos económicos pero también por solucionar los problemas internos de circulación que se registran en poblaciones tarraconenses afectadas por este proyecto, como sería Reus. “El asunto es que, si queremos aproximar las empresas al interior, al Mediterráneo y propiciar flujos económicos rentables para revitalizar nuestros pueblos es indispensable también para Tarragona contar con buenas comunicaciones y este eje nos permite solucionar varios problemas”, ha dicho Malrás.

Por todo ello, las tres administraciones han concluido en la necesidad de aprovechar sus “buenas relaciones” e “intereses comunes” en favor de sus respectivas provincias por lo que solicitarán de manera conjunta poder presentar y defender este proyecto de envergadura ante el Ministerio de Fomento, una gestión que encabezaría el vicepresidente primero de la Diputación de Teruel, Joaquin Juste.

Viable a futuro

La reivindicación de una autovía entre Alcolea del Pinar y Monreal del Campo data de 2009 cuando se planteó el desdoblamiento de la N-211 sólo entre estas dos poblaciones.

Sin embargo, el actual equipo de Gobierno de la Diputación de Teruel planteó el pasado año su prolongación hasta Alcañiz para enlazar con la futura A-68 con el fin de lograr el desarrollo global del conjunto de la provincia al atravesar comarcas deprimidas como Cuencas Mineras o Andorra-Sierra de Arcos creando así un “eje transversal” con el que se lograría una mejor vertebración territorial.

“Esta vía tiene que ser viable a futuro ya que estamos hablando de creación de empleo, de la posible instalación de empresas sobre todo del sector logístico e incluso de abaratar costes de importación en el sector agroalimentario al estar más cerca de la costa e incluso hablamos de abaratar costes para la propia capital de España que tendría con esta vía la salida más directa a uno de los futuros puertos más importantes del país”, ha recordado el presidente turolense.

“Por eso -ha concluido- no se puede hablar de una viabilidad a corto plazo ni contando con los datos de flujos y tráfico actuales porque es una pescadilla que se muerde la cola y está comprobado que si las vías se mejoran y se ofrecen buenas conexiones, su uso y flujos aumentan y por lo tanto se hacen más rentables y viables”.

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