Julio Esteban ha destacado el papel que la Diputación de Teruel ha realizado, a través del Museo Provincial, en “la recuperación y conservación de la villa romana de La Loma del Regadío, un legado histórico que debemos seguir protegiendo y dando a conocer”. Por eso, ha señalado, “es importante sumarnos a esta asociación que nos va a permitir profundizar en la investigación de este pasado que nos une y abrir nuevas líneas de divulgación conjunta”. Esteban subrayaba “nuestro compromiso de seguir apoyando el trabajo del Museo de Teruel en aquellos yacimientos de interés repartidos en diferentes enclaves de la provincia”.
Previamente a la firma del acta constitucional se ha celebrado la III Reunión técnica en la que se ha redactado los estatutos del acta fundacional de la Asociación de Red de Cooperación de las Villas Romanas de Hispania. Los primeros encuentros, celebrados en Puente Genil (Córdoba) y Gijón, fijaron los términos en los que debía constituirse esta Asociación y se aprobó el Protocolo de Colaboración para la creación de la Red de Cooperación “Villas Romanas de Hispania”. Paralelamente, se inició el estudio de los estatutos que darán soporte legal a la misma y sus órganos de gestión y se diseñaron distintas actuaciones relacionadas con la creación de un portal web o la imagen de marca.
LA VILLA ROMANA DE LA LOMA DEL REGADIO
La villa romana de La Loma del Regadío se localiza en la Comarca del Bajo Martín, en el término municipal de Urrea de Gaén. Se emplaza en un pequeño promontorio, de unos 6.700 m2, y elevado escasamente 20 metros respecto a su entorno inmediato, en el paraje conocido bajo la denominación de El Regadío, un área de fuerte potencial agrícola inserta en el valle del río Martín y en plena margen derecha de la depresión del Ebro.
La Loma del Regadío cuenta todavía con un mínimo conservado próximo a los 1.500 metros cuadrados edificados, equivalentes a un total de 25 estancias que se distribuyen de acuerdo a la articulación clásica de este tipo de viviendas romanas: una serie de dependencias vinculadas al área residencial o pars urbana, junto a un bloque de espacios, muy específicos y cohesionados, destinados al procesamiento de productos agrícolas, denominada pars rústica.
Las primeras referencias de este yacimiento arqueológico proceden del “Círculo Hades de Espeleología y Arqueología”, un grupo de expedicionarios que inicia sus actividades a finales de 1953, centradas en la documentación y estudio de cuevas y yacimientos arqueológicos aragoneses. En el año 1959, a consecuencia de una serie de obras que afectan muy negativamente al enclave, se pone al descubierto un mosaico. El Museo de Teruel realizó una actuación de urgencia para trasladar el citado mosaico a las dependencias del Museo. Estos trabajos sacaron a la luz el peristilo de la villa, un amplio espacio de 25 x 3 m, pavimentado con un mosaico de opus tessellatum y ornado en sus muros perimetrales con estucos pintados con motivos geométricos y florales.
En 1997 La Loma del Regadío quedó incluida en el Plan de Investigación destinado a analizar el proceso de romanización en la actual provincia de Teruel, en el que se realizaron diferentes campañas de excavación, conservación y restauración de este enclave. Desde entonces y hasta el momento actual, el Museo ha realizado un total de catorce campañas.
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