Manuel Rando, Diego Piñeiro, Jaime Vicente y Beatriz Ezquerra.

La campaña de excavación del Museo Provincial de Teruel en el yacimiento romano de La Caridad en Caminreal finaliza el próximo 30 de septiembre con destacados resultados en varios sectores de la ciudad, especialmente en la denominada “Casa de las 3 espuelas”, por el hallazgo durante los trabajos realizados en los últimos años de tres espuelas de bronce en una de sus estancias. El equipo de arqueólogos y restauradores del Museo de Teruel ha mostrado al presidente de la Diputación de Teruel (DPT), Manuel Rando, y al diputado delegado del Museo, Diego Piñeiro, el conjunto de la vivienda, de la que se ha culminado su excavación 6 años después de comenzar los trabajos.

En casi todas las habitaciones de la casa, que forma parte de la Ínsula III y está adosada a la muralla oeste de la ciudad, aparecieron materiales arqueológicos de todo tipo, desde vajilla de cocina, de mesa, de almacenamiento, multitud de elementos metálicos de hierro, así como alguno de bronce, que corresponden a instrumental agrícola, ganadero y artesanal. Además, una habitación conserva la base de una prensa de productos agrícolas.

Uno de los hallazgos más destacados ha sido el de tres espuelas o acicates de bronce, dos de ellas habituales en los repertorios de equipamiento militar tanto indígena (iberico y celtibérico) como romano. El tercer ejemplar corresponde a una espuela articulada, con placas decoradas, unidas mediante pequeños pasadores. Se trata de un tipo muy poco frecuente, que está siendo estudiado por el equipo del Museo de Teruel para conocer su origen y ámbito cultural.

Momento de la visita al yacimiento de La Caridad de Caminreal.

El presidente de la DPT ha explicado que los avances conseguidos en las excavaciones del Museo de Teruel este año, tanto en La Caridad como en el Cabezo de San Pedro de Oliete, son “muy importantes” y se deben a la apuesta de la Diputación de Teruel por utilizar parte de los fondos extraordinarios de los remanentes en darle un impulso a estas dos excavaciones históricas.

“Las excavaciones se han duplicado en el tiempo gracias a que hemos dispuesto un presupuesto de 200.000 euros extraordinarios para estudiar mejor los restos de estos yacimientos a través de estudios con georradar, además de otras partidas dedicadas, por ejemplo, a la compra de terrenos adyacentes a estos en los que estamos. El objetivo, en el que ya se está trabajando tanto aquí como en el Cabezo de San Pedro es mejorar la conservación y la musealización, convencidos como estamos de que ambos son dos enclaves de patrimonio histórico muy importantes y pueden convertirse en una referencia cultural y un revulsivo turístico y económico”, ha dicho Rando.

En este sentido, el presidente de la DPT ha manifestado que el próximo año el presupuesto será mayor, “para que haya más personas trabajando” en este yacimiento donde ya se han excavado un total de 10.000 metros cuadrados y 24 casas completas desde el inicio hace 37 años.

La vivienda

La campaña desarrollada durante los meses de agosto y septiembre en el yacimiento de La Caridad ha permitido terminar la excavación de “La casa de las tres espuelas” una completa e interesante vivienda, de 238 metros cuadrados, que corresponde al tipo de doble entrada con corredor y contribuye a conocer mejor el urbanismo y la arquitectura doméstica de la ciudad romana. Según ha explicado el codirector de la excavación y director del Museo de Teruel, Jaime Vicente, está dividida en nueve estancias y presenta varias peculiaridades, “además de un estado de conservación excelente que se refleja en los suelos, las estructuras de combustión o en los umbrales”, ha indicado. “En su interior hemos encontrado un conjunto de materiales realmente espectacular”, ha añadido.

Otra de sus peculiaridades es que posee dos cocinas, o espacios donde se sitúan los hogares. Uno corresponde al tipo más frecuente de La Caridad, que es una estancia triple con el fuego bajo y dos estancias auxiliares en modo de bodegas o despensas, y otro donde el hogar está en el centro de la estancia y sin ninguna estancia auxiliar.

El presidente Rando junto a la restauradora.

En fachada principal de la vivienda, hacia la calle III, se encontrarían dos grandes puertas de madera de las que se han conservado elementos de hierro correspondientes a las guarniciones y elementos de giro. Es muy interesante el estado de conservación de los umbrales de entrada de algunas habitaciones. Los primeros resultados de los análisis indican el empleo fundamentalmente de madera de sabina para esta utilidad arquitectónica. En algún caso, los umbrales aparecen absolutamente carcomidos y se conservan en la estructura de madera las huellas de las galerías hechas por los insectos.

Una de las cuestiones que preocupa a los técnicos del Museo de Teruel es intentar asociar la estructura arquitectónica y la función de cada una de las estancias, a través del estudio de las características y formas constructivas y del conjunto de material que aparece. Se dan problemas de identificación, ya que, por ejemplo, en una de las cocinas aparece un mortero de cerámica, correspondiente a unas producciones bien conocidas, y directamente sobre el mortero aparece una espada de caballería, o se mezclan la vajilla doméstica con armamento como puntas de lanza, o herramientas agrícolas y artesanales. Se trata de una mezcla de materiales que posiblemente indica lo que ocurrió tras el momento de la destrucción y el saqueo, ya que se mezclan todos los materiales en las distintas estancias, quizás buscando aquellos objetos de mayor valor.

“A nivel popular interesa la forma de vida de hace 2.100 años y en ella está la parte de armamento, pero también la de economía doméstica, que ocupa la mayor parte de la sociedad, como producir o suministrar alimentos, lo cotidiano”, ha manifestado Vicente.

Ínsula V

El segundo punto en el que se han centrado los trabajos ha sido la ampliación de la denominada ínsula (manzana de casas) número V, donde se tenían dudas respecto a las dimensiones totales y la alineación de su fachada sur con la de la Insula I, excavada ya hace años. La ampliación ha permitido localizar la última casa de la Insula (Casa nº 7) cuya fachada se alinea con la de la casa de Likine.

Esta casa hallada tiene una superficie de 102 metros, relativamente pequeña en comparación a las dimensiones que suelen presentar las construcciones en la ciudad romana. Se han excavado los niveles superiores y se han localizado las estructuras de los muros de adobe y piedra. De esta manera, se ha podido conocer la planta de la casa, aunque no se han excavado todos los niveles de relleno hasta llegar a los suelos, y por lo tanto, no se conocen los materiales con el detalle suficiente. Es un trabajo pendiente para los próximos años de excavación.

Muestra de uno de los hallazgos en el yacimiento.

El tercer punto de la campaña ha la excavación parcial de una de las calles que conserva todavía los últimos niveles: la calle número VIII situada en la parte norte del yacimiento. El trabajo ha consistido en localizar los distintos niveles de suelos e identificar las distintas fases y reparaciones que suelen presentar los viales de esta ciudad, como resultado de su pavimento de tierra escasamente consistente.

Por otro lado, también se ha procedido a la ampliación mediante la retirada de los niveles que han sido afectados por los trabajos agrícolas repetidamente a lo largo de los siglos y que no conservan ningún tipo de estructura. Se han centrado en dos zonas, una de ellas es la correspondiente al sur de la ínsula V, donde se ha localizado una gran plaza que queda pendiente de excavar, y la otra, en la parte noroeste de la ciudad, donde continúan las casas próximas a la “Casa de las tres espuelas”, y la calle que define esa manzana adosada a la muralla occidental. Este tramo de la calle presenta un interés especial al conservar una parte importante del muro perimetral de la casa, construido con adobes, desmoronado en bloque sobre la calle.

Con los trabajos realizados en estos dos sectores, con una superficie afectada superior a los 520 metros cuadrados, se ha preparado el terreno para realizar las excavaciones de los niveles arqueológicamente fértiles en los próximos años.

Rando y Piñeiro junto a Vicente observando los mosaicos.

450 visitantes

Además de estos trabajos se ha procedido a mostrar los mosaicos decorados de la Casa de Likine, que estaban protegidos y sin destapar desde hace 10 años. Estos se han enseñado al público en visitas guiadas, todas ellas con las plazas disponibles cubiertas y con gran aceptación por parte del público. De hecho, se han contabilizado alrededor de 450 personas. Estas visitas gratuitas se amplían y continuarán hasta el puente festivo del mes de octubre, siendo necesario llamar al número de teléfono 620 863 078 para reservar.

La retirada de las capas de protección de los mosaicos ha servido también para revisar su estado y comprobar la perfecta conservación de los pavimentos. Se han efectuado pequeñas consolidaciones y sellado de fisuras detectadas en los morteros de ajuste entre los mosaicos y los muros de las estancias, aplicados en la restauración efectuada hace años.


MANUEL RANDO. Presidente de la Diputación de Teruel

JAIME VICENTE. Codirector de la excavación y director del Museo de Teruel

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