MARIO VARGAS LLOSA PROTAGONIZA LA REVISTA TURIA

MARIO VARGAS LLOSA PROTAGONIZA LA REVISTA TURIA

Mario Vargas Llosa, nuestro último Premio Nobel de Literatura, recibe hoy un valioso regalo de cumpleaños. En el día en que celebra su 75 aniversario, veinticuatro escritores y estudiosos latinoamericanos se han dado cita en el nuevo número de la revista TURIA para homenajearle con sus textos inéditos. Procedentes de diversos países y universidades, todos ellos participan de este espectacular reconocimiento intelectual al magisterio creativo y cívico de uno de los grandes autores de nuestra época.
A través de casi 600 páginas, el recorrido que ofrece la revista TURIA no defraudará a los que creen que Mario Vargas Llosa es nuestro contemporáneo esencial, nuestro referente, nuestro escritor de cabecera. Y también fascinará a cuantos aún no se han rendido a las más que evidentes maestrías y seducciones que provocan sus libros, sus ideas, sus ficciones. Poco importa que se traten de novelas o ensayos. En éstos y en otros géneros, el magisterio de Mario Vargas Llosa siempre convence y entusiasma. Incluso hasta a aquellos que acuden a sus páginas con trasnochados lastres ideológicos o variadas miopías estéticas. La aventura de leer a Vargas Llosa, la invitación a redescubrirlo y apreciarlo en sus infinitos matices, es un tesoro que TURIA pone ahora al alcance de sus lectores. Y lo hace de manera original y extraordinaria, con la colaboración de un amplio y sugerente elenco de autores y especialistas universitarios nacidos a partir de 1960. Como afirma Jorge Volpi en las páginas de la revista, «Vargas Llosa es uno de nuestros clásicos vivos. La corriente central y más valiosa de nuestra literatura. A la vez, nuestro Balzac y nuestro Flaubert».
Coordinados por otro escritor peruano/español, Fernando Iwasaki, aquí se dan cita textos inéditos de Javier Cercas y Jorge Volpi, de Rodrigo Fresán y Alberto Fuguet, de Iván Thays y Juan Carlos Méndez Guédez, de Edmundo Paz Soldán y Juan Gabriel Vásquez, de Eduardo Halfon y Leonardo Valencia, de Carlos Cortés y Mayra Santos- Febres, de Jorge Eduardo Benavides y del propio Iwasaki que, con la singular ironía que le caracteriza, abre el homenaje a Vargas Llosa con un texto referido al futuro centenario del laureado escritor (1936-2036) bajo el título de «El último boomcano». El sumario que brinda TURIA en esta entrega resulta muy atractivo, máxime porque como es habitual todos los textos son inéditos y porque sus autores son reconocidos protagonistas del panorama literario español e internacional. Así, el lector encontrará artículos de Antonio Tabucchi y trabajos sobre Cioran, Carmen de Zulueta o José Antonio Labordeta. Otro de los ingredientes estelares de este número de TURIA es la publicación de once poemas inéditos de Marcel Proust. La revista también ofrece textos narrativos de Jean Giono, César Antonio Molina o Vicente Molina Foix, así como poemas de, entre otros, Cristina Peri Rossi, Jenaro Talens y José Luis Rey.
Muy relevante es la entrevista exclusiva al célebre fotógrafo norteamericano Rodney Smith, autor de las imágenes que ilustran esta entrega de TURIA. En esa amplia conversación, este veterano cazador de instantes surreales afirma: «La destreza de la mano no puede suplir el vacío del corazón». Rodney Smith, que ha realizado numerosos trabajos por encargo para grandes empresas o destacados medios de comunicación, reconoce sin titubeos: «he descubierto que, aunque sea más duro trabajar para otro, un
buen cliente me hace ser mejor fotógrafo». Igualmente recomendable es la entrevista mantenida con el escritor Mauricio Wiesenthal, un elegante heterodoxo de nuestras letras y auténtico maestro del memorialismo en español. En un diálogo que no tiene desperdicio, Wiesenthal pone el dedo en la llaga: «El español le tiene un miedo enorme al ridículo, es lo que más teme, porque es un pueblo como decía Ortega y Gasset de plaza. Es un pueblo de exhibirse, de pasearse».
TURIA es una revista de periodicidad cuatrimestral. Con 28 años de trayectoria, fue galardonada con el Premio Nacional al Fomento de la Lectura. Está coeditada por el IET de la Diputación de Teruel, el Ayuntamiento de Teruel y el Gobierno de Aragón. Este número ha contado también con el patrocinio de la Fundación Endesa.
QUEREMOS TANTO A VARGAS LLOSA
Fernando Iwasaki, compatriota y gran conocedor de Mario Vargas Llosa, ha sido el encargado de elaborar y coordinar un magnífico acercamiento literario y ensayístico a la vida y la obra del último Premio Nobel. Un total de 24 escritores y estudiosos nacidos a partir de 1960 se suman a este original homenaje que TURIA brinda a los lectores y que tiene un ingrediente de complicidad inequívoco: todos ellos reconocen, como resalta Leonardo Valencia en su artículo, que «el magisterio de Vargas Llosa tiene que ver con
una consideración ética y vital del trabajo literario». Para el mexicano Jorge Volpi, «si algo hay que alabar a Vargas Llosa, más quizás que a cualquier otro escritor de su generación, es su temperamento polémico. Dice y escribe lo que piensa, sin importar a quién incomode. Ha incomodado a la izquierda desde hace décadas; y ahora incomoda a sus supuestos aliados de la derecha al criticar tan severa y seriamente a Israel, por ejemplo». El argentino Rodrigo Fresán, recuerda en su artículo la tesis de que Vargas Llosa es como el Hannibal Lecter de la literatura en español: «el hombre que todo lo intuye sin necesidad de salir o levantarse de su celda/escritorio». Y confiesa su felicidad porque el Premio Nobel a Vargas Llosa «funcionaba como una bofetada de sensatez y ponía, al menos por un rato, las cosas en su sitio dentro de un mundillo literario cada vez más proclive a los conservantes artificiales y colorantes radiactivos del efímero sabor de moda».
El español Javier Cercas reconoce en TURIA su sintonía con Vargas Llosa: «fue para mí una influencia ética que equivalía a un modo radical de encarar la literatura, entendida ésta como una pasión sin condiciones y también como un arte cambiar la percepción del mundo del lector, que es la única forma en que el arte puede cambiar el mundo». Otros escritores que aportan en TURIA su testimonio personal a propósito de Mario Vargas Llosa son: el boliviano Edmundo Paz Soldán «la obra de este escritor es tan vasta, tan ambiciosa, tan diversa que es imposible quedarse con un solo libro»; el chileno Alberto Fuguet («ver a Vargas Llosa en Estocolmo te hace creer que sí existe algo parecido a la justicia, y que a veces el talento y la fuerza moral sirven de algo»); el peruano Iván Thays («la lección que durante años Vargas Llosa ha estado enseñando a los escritores jóvenes de todo el mundo: persistir»). A ellos se añaden los ya citados: Eduardo Halfon (Guatemala), Juan Carlos Méndez Guédez (Venezuela), Juan Gabriel Vásquez (Colombia), Carlos Cortés (Costa Rica) y Mayra Santos-Febres (Puerto Rico). Una lectura atenta merecen los ensayos de los diez especialistas en la obra de Vargas Llosa, procedentes tanto de distintas universidades españolas (Granada, Salamanca, Autónoma de Madrid, Zaragoza, Castilla-La Mancha y Sevilla) como de otros países (Francia y Estados Unidos). En ellos el repertorio de temas tratados es amplio y sugestivo: encontraremos desde el análisis de sus novelas a la glosa de las últimas obras teatrales, desde el estudio de su poética a sus verdades contradictorias o su papel en la narrativa hispanoamericana de entre siglos, entre otros asuntos. Por último, el escritor peruano Jorge Eduardo Benavides es el autor de una útil biocronología.
LA CULTURA, EN LA ENCRUCIJADA
El propio Mario Vargas Llosa ha querido agradecer esta iniciativa de TURIA facilitando a la revista el texto titulado «Breve discurso sobre la cultura». Un clarividente ensayo sobre la actual situación de encrucijada que vive la cultura y que escribió en 2010 con motivo de su intervención en concesión del Doctorado Honoris Causa en la Universidad de Castilla-La Mancha. Hay en el artículo párrafos clarividentes para entender y valorar estos tiempos llenos de paradojas, incomprensiones, devaluación y deterioro del quehacer cultural. No en vano, Mario Vargas Llosa concluye sus reflexiones afirmando: «La cultura puede ser experimento y reflexión, pensamiento y sueño, pasión y poesía y una revisión crítica constante y profunda de todas las certidumbres, convicciones, teorías y creencias. Pero ella no puede apartarse de la vida real, de la vida verdadera, de la vida vivida, que no es nunca la de los lugares comunes, la del artificio, el sofisma y la frivolidad, sin riesgo de desintegrarse. Puedo parecer pesimista, pero mi impresión es que, con una irresponsabilidad tan grande como nuestra irreprimible vocación por el juego y la diversión, hemos hecho de la cultura uno de esos vistosos pero frágiles castillos construidos sobre la arena que se deshacen al primer golpe de viento».
INEDITOS DE MARCEL PROUST, JEAN GIONO Y ANTONIO TABUCCHI
El sumario de TURIA se abre, en esta ocasión con un artículo de Antonio Tabucchi titulado «El hilo del desasosiego». En él, este prestigioso autor italiano traza un recorrido por la literatura del siglo XX y apunta que «el papel del escritor es el de interpelar las conciencias». A continuación, José Muñoz Millanes analiza en su artículo «Carmen de Zulueta, el arte de interpretar la historia» las vivencias y la obra de ese gran personaje del exilio intelectual español que fue esta institucionista republicana fallecida en mayo del pasado año en Nueva York. Se cierra la sección de «Letras» con un artículo de Antonio Pérez Lasheras sobre «José Antonio Labordeta: hombre de papel», que analiza al Labordeta escritor y da a conocer dos poemas inéditos.
Por otra parte, las páginas de esta publicación cuatrimestral contienen las secciones habituales dedicadas a la creación literaria. Así, en esta entrega se publican textos inéditos del escritor francés Jean Giono y de autores como César Antonio Molina, Vicente Molina Foix, José Carlos Cataño, Julio José Ordovás y Alberto Cotelo. La sección de «Poesía» la inaugura una selección de once poemas inéditos en español de Marcel Proust traducidos por Mauro Armiño, Premio Nacional de Traducción 2010. Una antología de textos que permiten conocer los. orígenes creativos del célebre autor de «En busca del tiempo perdido». También TURIA publica poemas originales de, entre otros, Cristina Peri Rossi, Jenaro Talens, José Luis Rey, Luis Muñoz, Juan Cobos Wilkins, Antonio Rivero Taravillo, José Fernández de la Sota y Alvaro Valverde. En el apartado que TURIA dedica al «Pensamiento», Germán Cano publica un brillante análisis sobre de uno de los ensayistas más heterodoxos y notables del siglo XX: E.M. Cioran. Cuando se cumple el centenario de su nacimiento, leer hoy a Cioran sigue siendo un ejercicio que enriquece y ayuda a entendernos mejor. No podía ser de otra manera en quien escribió reflexiones como la siguiente: «Aceptarnos tal como somos: la
única forma de evitar la amargura. En cuanto «nos negamos», en lugar de pagarlo con nosotros mismos, lo pagamos con los demás, y ya solo segregamos hiel».
ENTREVISTAS A RODNEY SMITH Y MAURICIO WIESENTHAL
En esta entrega de TURIA, el fotógrafo norteamericano Rodney Smith tiene doble protagonismo: es el autor de las imágenes que ilustran la revista y también se somete a un diálogo exahustivo y revelador con la periodista Beatriz Lafuente. Rodney Smith ha desarrollado una amplia y variada labor como fotógrafo y también como docente. En la actualidad enseña fotografía en la ciudad norteamericana de Santa Fe, Nuevo México. La original creatividad de su trabajo ha sido reconocida con numerosos premios. Está considerado internacionalmente como uno de los mejores practicantes contemporáneos de la fotografía en blanco y negro, aunque también realiza imágenes en color. La crítica ha subrayado el carácter surreal y onírico de muchas de sus fotografías. De su valía como fotógrafo profesional dan buena prueba una trayectoria en la que hay que recordar que ha hecho trabajos para empresas como American Express, BMW, Starbucks, Merril Lynch, Morgan Stanley y Visa; para entidades como la Bolsa o el ballet de Nueva York. También ha realizado fotografías para revistas como «The New York Times Magazine», «Vanity Fair» o «Esquire» y para marcas de moda como Ralph Lauren. Pese a semejante trayectoria, Rodney Smith nos dice en la entrevista, «quizá parezca un poco anticuado, pero debo mi éxito exclusivamente al trabajo duro y a la perseverancia constante. Soy muy meticuloso y me fijo en la belleza de los detalles. Se podría decir que es una obsesión, pero yo pienso que debería ser normal. Una de las cosas que sigo amando y que todavía me motivan es la experiencia mágica de hacer una fotografía y no saber el resultado de la misma, por esa razón no utilizo la fotografía digital».
La otra gran entrevista de TURIA está dedicada a Mauricio Wiesenthal. Preguntado por Paco Luis del Pino, este escritor amable y distinguido, generoso en saberes y salpicado de anécdotas cultas, anuncia siempre una inteligente conversación. Dicen de él, no sin razón, que se ha convertido en un admirable maestro del memorialismo, como atestigua su inolvidable «Libro de Réquiems». Ahora nos cuenta su intensa, versátil y prolífica peripecia vital y da muestras de su gozosa erudición y extrema sensibilidad. En algunos temas, Wiesenthal se muestra concluyente: «los nacionalismos, no digamos el racismo y la xenofobia, me resultan aborrecibles. No los soporto. Yo, por mi condición de sangre e historia, cuando encuentro algo monocolor me siento mal. A mí me gusta que pueda existir siempre la diversidad, es decir, otra gente que pueda ser disidente. Porque yo de heterodoxo me siento bien».
CONOCER A COSTA MAS ALLA DE LOS TOPICOS
Además, la revista contiene la sección habitual de «La isla», con fragmentos del diario de Raúl Carlos Maícas enriquecidos gráficamente por Isidro Ferrer. En cuanto a los temas aragoneses, sobresale un sugestivo artículo de Juan Carlos Ara Torralba que pretende actualizar la figura y la obra de Joaquín Costa con motivo de conmemorarse este 2011 el centenario de su muerte. Transcurridos cien años de la desaparición de Joaquín Costa (1846-1911), la revista TURIA publica un interesante artículo de Juan Carlos Ara Torralba con el objetivo de actualizar el análisis del personaje y su legado intelectual más allá de los tópicos al uso. Se trata de una necesaria nueva mirada al pasado en unos momentos en los que, hacia no pocos de los protagonistas de nuestro ayer, parece vigente una rutinaria remembranza o una progresiva alergia. Como si Costa fuera una ruina arqueológica, alguien irrecuperable y alejado del horizonte actual.
Para Juan Carlos Ara, Costa fue un hombre arquetípico del siglo XIX en cuanto que perennemente albergó el designio de una vida de estudio y trabajo recompensable. Alguien a quien le obsesionaba el método y le acuciaban la reflexión y la escritura continuas: «tuvo siempre horror al vacío, a la pérdida de cualquier impresión, idea y proyecto. Gravitó pues, sobre Costa, y desde joven, la determinación implacable de ser alguien». De ahí que su vida fuera una obra en marcha, para la que contaba con una portentosa inteligencia y una ilimitada capacidad de trabajo. No obstante, «que anduviera Costa escribiendo y estudiando a casi todas las horas libres evidencia también un carácter solitario y un tanto hosco». En su artículo, Juan Carlos Ara despliega una valiosa interpretación que actualiza a Costa a partir de los tres escenarios por los que transita la vida del hombre contemporáneo: el de la comunidad/familia («esa red de relaciones afectivas de donde los individuos extraen su identidad»), el de la privacidad/trabajo («el orden del ejercicio laboral propiamente dicho») y el de la civilidad («el escenario en donde los individuos limitan el abuso que pudiera producirse en el terreno privado»). El tránsito de Joaquín Costa entre ellos, y su peculiar vivencia, explican bastantes de las claves. Tras un brillante y pormenorizado análisis de todas ellas, concluye Juan Carlos Ara: «Ya antes de fallecer, pero sobre todo después, su labor quedó reducida al supuesto breviario costista, ese centón de frases escogidas, apócrifas o no, que se vienen repitiendo una vez sí y otra también con ocasión de efemérides como la que se anuncia para 2011. Tras la muerte de Joaquín Costa, el hombre visible y tópico fue irremisiblemente apropiado por todos: anarquistas, fascistas, agraristas, nacionalistas???
lo que equivalió a decir que Costa no era de nadie, pues lo que todo significa, significa nada. Y en ésas estamos, en significar, en decir, en restituir cabalmente la determinación de ser alguien de Costa, o lo que es lo mismo, en actualizarlo dignamente».
También TURIA publica la segunda y última entrega del trabajo dedicado a redescubrir al tenor y político turolense Andrés Marín (Teruel, 1843 – Madrid, 1896), una de las mejores voces líricas del siglo XIX. Finalmente, una extensa sección de crítica de libros denominada «La Torre de Babel» se ocupa de la actualidad editorial y cierra el sumario
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