El vicepresidente (a la izquierda) junto al alcalde de Castelnou en uno de los caminos afectados

La Diputación de Teruel colaborará con el Ayuntamiento de Castelnou para reparar los daños en los caminos rurales sufridos en la localidad tras la fuerte tormenta que provocó esta semana en el municipio inundaciones y daños en infraestructuras municipales. Así lo ha señalado el vicepresidente de la institución provincial Alberto Izquierdo en una visita a la localidad en la que ha calificado de “desolador ver cómo todo el trabajo y el buen hacer de un ayuntamiento, en pocas horas, queda destrozado por una tormenta”.

El pasado martes 19 de julio una fuerte tromba de agua inundó las calles del entorno del río en el casco urbano de Castelnou y provocó inundaciones de bajos y bodegas y daños en vehículos y mobiliario urbano como contenedores, un puente peatonal o el firme de las calles. Tras recorrer el municipio y su entorno para conocer estas afecciones, el vicepresidente ha mostrado su solidaridad con los vecinos ante la situación que vivieron y ha mostrado la disposición de la institución provincial para ayudar al municipio a reparar los daños.

El apoyo más inmediato que puede prestar la DPT es la valoración de las afecciones en los caminos rurales del municipio y para ello, ha anunciado Izquierdo, la próxima semana técnicos del Servicio de Vías y Obras de la Diputación de Teruel visitarán la localidad para estudiar cuáles han sido los principales daños y poder acometer su reparación.

Además, ha dicho el vicepresidente, podrán valorar la posibilidad de acometer actuaciones que minimicen los riesgos de que puedan volverse a vivir situaciones como la de esta semana. “Habrá que estudiar la posibilidad de construir escolleras que detengan la velocidad del agua y el arrastre de materiales”, ha señalado Izquierdo, ya que es imposible encauzar el agua fuera del pueblo y a pesar de que hay una infraestructura de canalizaciones subterráneas.

El alcalde de la localidad José Miguel Esteruelas ha explicado al vicepresidente que el núcleo se encuentra en el fondo de un barranco junto al río, y hasta allí van a parar barranqueras del monte por lo que les afecta, no solo el agua caída en el propio núcleo sino también las precipitaciones en los montes cercanos.

“El agua llegó a alcanzar el metro y medio de agua, los coches flotaban y las bodegas y garajes se inundaron” ha detallado el primer edil de lo que vivieron el pasado martes. Los bomberos de la Diputación de Teruel acudieron entonces para ayudar a los vecinos con las labores de limpieza de la calle principal junto al río, en la que se había acumulado una gran cantidad de barro y materiales, y achicar agua de varias bodegas de viviendas de la zona.

Desde entonces, el Ayuntamiento se está afanando en realizar labores de limpieza, con medios propios y la ayuda desinteresada de los vecinos, como ha destacado Esteruelas, y valorar las afecciones provocadas por la fuente tromba de agua.

Entre ellas, ha destacado los daños en calles del municipio, en las que se ha deteriorado notablemente el firme, incluso ha desaparecido, y el estado en el que han quedado los sumideros, que no pudieron contener la cantidad de agua.


ALBERTO IZQUIERDO. Vicepresidente de la Diputación de Teruel

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