Los presidentes provinciales de Cuenca y Soria, Benjamín Prieto y Ramón Millán respectivamente (derecha), charlan en el salón de plenos de la Diputación de Cuenca tras atender a los medios de comunicación locales


El presidente de la Diputación Provincial de Teruel, Ramón Millán, se ha reunido esta mañana con su homólogo de Cuenca, Benjamín Prieto, para abordar, entre otras cuestiones de interés común, la mejora de las carreteras nacionales 330 y 420 que comunican ambas provincias.

Se trata de dar respuesta así a las demandas de los vecinos y alcaldes de las catorce poblaciones afectadas por el trazado en peor estado, que habitan en la Ribera del Turia dentro de la provincia turolense, pero que también afecta a municipios de la serranía de Cuenca y del rincón valenciano de Ademuz.

Una reivindicación que finalmente pretende conseguir mejoras en la N-330 con el fin de convertirla en una vía del siglo XXI, con arcenes y pavimentación dignos y segura pero que también permitiría una mayor interaccción comercial y social entre ambos territorio incidiendo directamente de esta forma, sobre una de las problemáticas que más afectan y preocupan a ambas: la despoblación. “Todos los grupos políticos que participamos en la manifestación que tuvo lugar en Libros hace dos años coincidimos en la necesidad de solicitar acciones concretas y eficientes para que esa carretera sea segura, con variantes sobre las travesías y con una anchura propia de una nacional, no de una carretera provincial puesto que los propios alcaldes rechazaron ya en 2015 la reivindicación de una autovía”, ha comentado el presidente de la Diputación de Teruel, Ramón Millán.

Por su parte, el presidente de la Diputación de Cuenca, Benjamín Prieto, ha recordado que desde la perspectiva que tiene una diputación provincial se puede incidir sobre el problema de base que considera es el deterioro de las carreteras como es el de la despoblación. “Hoy, cuando existe una conciencia casi unánime de la problemática de la despoblación que acarrea a su vez otras problemáticas como el deterioro de las infraestructuras , debemos compartir la reivindicación de esta carretera por cuanto puede, junto con el resto de medidas que se toman desde la Diputación de Cuenca, activar y diversificar la actividad económica que ayude en esa lucha contra la merma de población”, ha dicho el presidente de Cuenca, Benjamín Prieto, quien se ha

comprometido a llevar este asunto al Ministerio de Fomento al que se le solicitará mejoras concretas y efectivas para arreglar esta vía y convertirla en una carretera del siglo XXI.

Ambos dirigentes han coincidido también en instar a sus respectivos Gobiernos autónomos a materializar algunas de las partidas económicas con que cuentan para poner en marcha medidas contra la despoblación vía fondos europeos, como sería la ITI en el caso de la provincia de Teruel.

Por último, Ramón Millán, ha logrado el apoyo del presidente de Cuenca para que no se dejen sin ejecutar los llamados fondos pluri regionales que Europa tiene para invertir en Cuenca, Teruel y Soria, una vez que las tres provincias han sido reconocidas por Europa y España como las más despobladas del sur de Europa al tener menos de 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado.

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