EL MUSEO DE TERUEL ALBERGA UNA GRAN EXPOSICIÓN DE MARIANO CALVÉ

EL MUSEO DE TERUEL ALBERGA UNA GRAN EXPOSICIÓN DE MARIANO CALVÉ

El Museo de Teruel ha inaugurado la exposición «Mariano Calvé: Caminando con un alma nómada». La muestra se plantea como una interesante reflexión artística del creador turolense acerca de la sutileza del viaje y permitirá contemplar un total de 57 obras de diversas épocas, formatos y técnicas (cerámicas, dibujos, fotografías e instalaciones). La exposición se completa con un proyecto específico que se ubicará en la Logia del Museo de Teruel y que se ha titulado «Porosidad».
Mariano Calvé posee una dilatada trayectoria como ceramista. Un trabajo elaborado desde criterios escultóricos al que ha ido incorporando otras disciplinas, como el vídeo, la fotografía o la pintura. Aunque cuenta un eje temático que la vertebra, con esta exposición el Museo de Teruel consigue su objetivo de ofrecer una atractiva síntesis de la dilatada y sugerente labor artística que viene desarrollando Mariano Calvé. El espectador es invitado a compartir un recorrido mental, un viaje interior. Se trata de buscar la complicidad hacia una mirada, la de Mariano Calvé, que quiere ser imprevisible, móvil, libre y poética. Una mirada que, al mismo tiempo que invita al intimismo, plantea una posición analítica de cuanto ocurre en la hoy tan denostada realidad.
Esa indagación en las incertidumbres vitales, en conceptos como viaje, vida, muerte, azar, desasosiego y deseo de cambio, definen el conjunto de piezas que Mariano Calvé muestra en el Museo de Teruel. Todo ello inmerso y contextualizado en un sistema de valores sociales y culturales que no puede sernos ajeno. De ahí que los títulos de sus obras resulten muy reveladores de su percepción como creador: «Espíritus agrietados», «Vértigo de la historia», «Mírame por última vez», etc. Hay, por tanto, en Mariano Calvé un intento de reflexionar acerca de las inquietudes y zozobras de la vida a través de su trabajo creativo. Y también un propósito, mediante sus obras, de materializar las variables y complicadas relaciones entre la percepción individual y el llamado mundo real.
La exposición «Mariano Calvé: Caminando con un alma nómada» ha sido organizada por el Museo de Teruel y permanecerá en sus salas hasta el próximo día 10 de enero de 2010. Como complemento a la muestra se ha editado un completo catálogo que, además de reproducir la obra, incluye textos de la comisaria de la exposición, Amparo Lozano, así como de Nines López y un poema de Ben Clark.
EL ARTE ES LA VIDA
Según subraya Amparo Lozano, «Calvé parece interesado en la reflexión acerca del lugar del hombre en la naturaleza y en la cultura; en definitiva, en el existir». De ahí que la exposición presente un recorrido en el que pueden observarse varios apartados. El primero correspondería a obras realizadas en décadas anteriores, que hacen «especial hincapié en la idea de su proceso de producción, composición y estética».
En el segundo se nos presentan sus obras, también en soporte cerámico, realizadas en los últimos años. Puede detectarse en esas piezas, como en los dibujos previos, un proceso de apertura respecto a su producción anterior. Una búsqueda de la percepción táctil y visual.
Otro apartado lo integrarían un mosaico de dibujos realizados tras el viaje de Calvé a Japón, que conviven con imágenes fotográficas y que suponen un planteamiento diferente respecto a sus creaciones precedentes. Por otra parte, todo este trabajo supondría un preámbulo a sus últimos trabajos. Así, en 2009, realiza la obra «Mírame por última vez», una escultura en la que hierro, gres, porcelana y madera conforman una estructura que, pese a ser abierta, sólo nos desvela su contenido si miramos por un agujero, a modo de mirilla. «De nuevo -anota Amparo Lozano- representación de la ausencia y de la despedida desde el recuerdo y el homenaje.
También otras obras de Calvé, como piezas cerámicas, esculturas, instalaciones, dibujos o fotografías están formuladas desde una intencionalidad basada en el existir. Sus títulos son suficientemente representativos: «Las raíces de la decepción» (2000); «Los encuentros del espíritu» (2000); «Sombra del pensamiento» (2004); «Estados del alma» (2008) o «Lágrima» (2008-2009). Son creaciones en las que hay, como en la propia existencia del ser humano, un juego azaroso entre lo positivo y lo negativo. Cuestión a la que también alude otra de sus obras recientes: «Juego de la vida» (2009).
Respecto a las pasiones que nos conforman, la danza es una de las de Calvé, que queda reflejada en su obra «No podría escapar al ritmo» (2009).
«POROSIDAD»: UNIR LO LOCAL CON LO UNIVERSAL
Si algo caracteriza el arte de Calvé es su capacidad de relacionar, de unir, lo local con lo universal. Fruto de este pensamiento es «Porosidad», una instalación realizada específicamente para la Logia del Museo de Teruel. En este espacio exterior, a modo de terraza, Calvé lleva a cabo «una composición de huellas de madera y arcilla de Teruel que cruza el espacio hasta la ventana que da al exterior (metáfora de cualquier umbral), desde la que se ve la característica zona turolense de donde se extrae la arcilla». «Porosidad» podría definirse como un canto homenaje, un brindis con dedicatoria al origen, a la tradición, a la tierra y a la Tierra. En palabras de Amparo Lozano, el artista logra con esta instalación subrayar cuanto nos une con la naturaleza y el universo.
MODERNIDAD Y TRADICION
Mariano Calvé, escribe Nines López en el catálogo de la exposición, «nos muestra su vida, el viaje de su alma nómada. Vivir y renacer. Con él viví que el arte forma parte inseparable de la vida, es la vida. Para él no existe separación, él cuando crea vive, y cuando vive, está creando; y me atrevería a decir que cuando parece que muere por el dolor, también está creando».
El propio Mariano Calvé ha declarado, en alguna entrevista, que su objetivo vital y artístico no es sino disfrutar de la libertad, primando la autenticidad, la integridad de su labor frente al sometimiento a directrices externas: «La vida es corta, estás de paso, desapareces. No me interesa tanto salir en una enciclopedia cuanto vivir, disfrutar con los compañeros, hablar, ver, saber ver. A veces es más importante el ver que el hacer. Yo, conscientemente, elegí esta vía. Otros optan por la comercialización de su obra. Yo quería disfrutar y lo he logrado hasta ahora. Intelectualmente me siento satisfecho».
Desde esa perspectiva de rigor, de autoexigencia, se deduce claramente un elemento clave de la trayectoria de Mariano Calvé: su voluntario alejamiento de modas y tendencias. De ahí que haya establecido siempre sus propias prioridades y seleccionado los eventos en los que participar. Y todo ello conjugando su labor creativa con la docencia.
Otro aspecto básico en el análisis del trabajo de Mariano Calvé es su capacidad de integrar modernidad y tradición. Como subrayara Nines López, en su obra «no existe ruptura. Probablemente, parte de la tradición en el conocimiento de la técnica y de los materiales, y en la búsqueda de soluciones, pero no se queda ahí. Con gran respeto a ella, la supera.
Mariano Calvé ha logrado crear una obra que «tiene una parte importante de juego, de experimento. «El busca, investiga, mezcla, complementa y, en ese sentido, y como resultado, acaba creando lenguajes propios y originales. Integra técnicas, procedimientos y materiales tradicionales junto con otros innovadores y así, integrando, supera la dicotomía entre tradición y modernidad»
MARIANO CALVE, PERFIL BIOGRAFICO
Mariano Calvé (Teruel, 1953) es uno de los artistas turolenses de mayor proyección. Ha sido profesor de las Escuelas de Arte de Teruel y Madrid, ciudad donde reside actualmente. Alterna su actividad docente con la práctica creativa, participando en numerosas exposiciones individuales y colectivas tanto en ciudades españolas como en otros países.
Entre sus numerosas actividades destacan el diseño artístico para el proyecto de la Parroquia San Romano (Milán); su trabajo como director del proyecto educativo del Ministerio de Cultura de Indonesia; la coordinación del taller «Juegos de escultor», con motivo de la exposición dedicada a Angel Ferrant en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, MNCARS; la publicación del Programa de Cerámica para el Bachillerato de Artes (Ministerio de Educación); el diseño de espacios para la Exposición Universal en Aichi (Japón) en el Pabellón de España y de la Feria Internacional de Literatura en Guadalajara (México).
Su obra ha sido seleccionada en diferentes concursos nacionales e internacionales: Concorso Internazionalle della Cerámica d’Arte Faenza, Italia; CERCO (Premio Internacional de Cerámica Contemporánea); XXI Certamen Nacional de Escultura Caja Madrid; Premios Villa de Madrid; XVII y XVIII Certamen Nacional de Cerámica Caja Madrid; Certamen Nacional de Cerámica, Talavera de la Reina. Ha recibido diferentes premios y adquisición de obra, como en el Certamen Nacional de Artes Plásticas de Alcobendas, Madrid. Ha residido en diferentes ciudades europeas, latinoamericanas, asiáticas y norteamericanas y ha participado en diversos ciclos de conferencias, debates y talleres
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