Jiloca


La piedra del Castillo de Peracense se funde con el espolón de rodeno que lo sustenta, en perfecta armonía con el paisaje, en una de las fortalezas más singulares de España. Y otro rasgo atrayente, no siempre valorado así: la vía abandonada del ferrocarril minero de Ojos Negros, el óxido en las escombreras, belleza mineral.

En Monreal del Campo es el Museo del Azafrán el que convierte el viaje en una experiencia fuera de lo común.

Las veraniegas fiestas de San Roque convocan a los visitantes en Calamocha en torno al baile procesional, en el que la fatiga no logra vencer a los que danzan escoltando la imagen del santo.

De Burbáguena y Báguena, hacia el norte, las torres mudéjares de sus iglesias flanquean la carretera. Y ya en el límite con Zaragoza, para quien ame la naturaleza y el sosiego, a principios de otoño podremos asistir al regreso de las grullas en el humedal de Gallocanta, la mayor laguna esteparia del país.
MAPA FÍSICO